- Disculpe, señorita, de casualidad. ¿Vio pasar a mi esposa? Una chica bajita… - Dijo Massimo en la recepción.
- ¿Es la mujer que subió a su habitación? ¿La chica rubia? – Dijo la recepcionista un poco confundida.
- No, mi esposa es una chica bajita con la que llegué…
- Perdón, señor, pero la mujer que llegó hoy nos dijo que ella era su esposa.
- ¡Oh, ya veo! Bueno… ¿Vieron pasar a la chica bajita con la que llegué?
- Sí, salió del hotel, pero no vimos para dónde iba… Disculpe usted…
- ¿Cómo? ¿E