Luego de que Massimo tomó un baño, salió, se puso la pijama y fue a la cama, miró la hora en su reloj, ya tan pronto era media noche, ya era un poco tarde para marcarle a Diana, por lo que solo le envió un texto deseándole buenas noches y mandándole un beso.
Massimo entró a la cama, se recostó y puso su mano en el lado de la cama que normalmente usaba Diana. El hombre realmente extrañaba a la que sería su esposa, pero esa era la vida de una CEO exitosa y él lo sabía perfectamente.
Poco a poco se