Massimo pasó todo el día en la mansión, acompañando a Guadalupe y ayudándola con la toma de sus medicamentos.
Pietro por su lado, no pudo soportar esta decisión y terminó marchándose demasiado molesto.
Llegada la noche, Caterina no perdió oportunidad para tratar de encender la llama entre ellos, así que prefirió cenar antes y retirarse a su alcoba antes que ellos.
Durante la cena, Leopoldo solo colocó dos lugares y Guadalupe quedó sorprendida.
- Leopoldo, ¿Y la abuela? - dijo la chica un tanto s