Massimo y sus hijos salieron de casa de su hermano, el camino fue un tanto incómodo, Laura iba como copiloto y sus hermanos iban en los asientos traseros, Paolo se había colocado los auriculares, mientras que Maurizio se había quedado dormido. La imagen de Laura con aquel joven rondaba la cabeza de Massimo, él veía a su hija y solo veía a una pequeña niña, luego el comentario de su hermano “Hablar de sexo” ¿Cómo demonios pensaba que él haría eso con su hija? Ella apenas era una niña de diez y…
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