Una vez que los ánimos volvieron a la normalidad y que Massimo junto a una despeinada Alessia salieron de la oficina de Marco, este aun sostenía fuertemente a Valeria, quien temblaba de coraje y en sus manos tenía cabello que le había logrado arrancar a su contrincante.
Marco llevo a una de las sillas a su esposa e inmediatamente cerro la puerta que tenia acceso a la sala de juntas. Respiro profundamente y camino hacia su enojada esposa, ella le veía molesta.
- Marco esa mujer quiere algo contig