Valeria termino la reunión con la profesora de Gio, iba caminando con los niños, aunque se encontraba un poco distraída, el rostro de aquel hombre era idéntico al de Pietro, sacudió su cabeza para sacarse la idea descabellada de su mente. Tomo de la mano a Enzo y siguió caminando a paso lento a un lado de Gio, el pobre ya se notaba exhausto.
- Enzo, mi vida, ¿Puedes ayudarme? – Dijo Valeria acercándole su bolso. – De aquí saca las llaves del auto ¡Por favor!
Enzo tomo la bolsa e hizo lo que pi