Pietro vio en los ojos de Celeste mucha decisión, por lo que decidió comenzar a hablar, sabía que esta sería su única oportunidad, la mujer frente a él no era alguien con quien él pudiera jugar, ella no era alguien a quien convencería tan fácilmente.
— Celeste, de verdad, quiero que sepas que lamento mucho lo que te voy a contar, quiero que sepas que no medí la magnitud de mis acciones, antes, durante y al final.
— Bien, ahora habla, yo estoy cansada y créeme, necesito ir a descansar. — Dijo C