Marco salió de casa tratando de no discutir con su esposa, condujo sin un rumbo fijo, aunque su corazón lo llevo a un lugar donde seguro nada bueno saldría de ahí, bajó del auto y en ese preciso momento, estaba dispuesto a confrontar la situación que lo tenía así.
— Disculpe, soy el señor Barzinni, mi esposa estuvo ayer en este hospital, pero encontré a un amigo, su novia está en este hospital, solo que no tengo su número telefónico y no sé en qué habitación está, ¿podría ser tan amable de ayud