Pietro se mantenía recostado, perdido en sus recuerdos, sus pensamientos y en lo que tendría que hacer a partir de ahora. No podía quitarse de la mente la imagen de Guadalupe, su sonrisa, sus ojos, la primera vez que estuvieron juntos, sentía una rara sensación en las manos, él había estado reprimiendo todo.
El día que fue a la escuela de Enzo no esperaba encontrarse con ella, cuando esta se desmayó él rápidamente la había sujetado para evitar que se golpeara con la caída. Al cargarla no lo dijo