Las notas musicales se empiezan a escuchar, mientras la voz de Rita Ora llena el espacio mientras mis pies se dirigen al centro de la pista, sintiendo plenamente varias miradas puestas en mi, y aquel hombre que sostiene mi mano con una sonrisa en su rostro.
Nuestro caminar se detiene, para así ubicar mis dos manos en sus hombros, mientras que las de él dan a parar a mi cintura, sosteniéndome de una forma en la cual mi cuerpo consiguió acercarse al suyo, para dejar una muy fina distancia entre m