Después de limpiar adecuadamente mi habitación para que tía Moira no descubra que un hombre estuvo aquí o peor aún, que descubra que me acosté con él, bajo a la cocina, ella ve televisión mientras toma su típica taza de café antes de irse a trabajar.
Hago lo mismo, sigo mi rutina y para no levantar sospechas me limito a aparentar estar molesta con ella, aunque mi mayor preocupación en ese momento es lo que puede suceder en Kylemore, es decir, que nos encontremos.
—¿Seguirás así el resto del día