Sus labios tocan los míos, con dulzura, como nunca nadie lo hizo antes, con devoción y dedicación. Su lengua acaricia la mía, se reconocen enseguida, mi lengua recibe a la suya con pasión y deseo, algo que no creí que volvería a suceder.
Sus manos buscan desnudarme, pero con fiereza como en aquella ocasión, sino con amor o al menos eso es lo que imagino, tiene tacto mientras me quita la camiseta que llevo encima, mi pantalón y mi ropa interior, me quedo desnuda frente a sus ojos. Él me contemp