Mundo ficciónIniciar sesiónEntre a la casa, coloqué la canasta en el suelo y decidí alzar en mis brazos a la pequeña, sentí mucha ternura y nervios por primera vez juntos; ya que no sabía en qué momento la cogía mal y tal vez se caía. Paro de llorar, cuando la coloque en mi regazo mientras me sentaba en el sofá, en ese momento apareció mi nona donde abrió los ojos y mandó sus manos hacia su boca cuando nos vio a las dos.
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