Ser la esposa de Luke Newton no era una tarea sencilla. De hecho, no veía mucha diferencia de ser su esposa a ser su prisionera. Era prácticamente lo mismo. Ir con él de un lado a otro, mostrar una sonrisa, aparentar ser feliz. Era agotador, insostenible.
Aquel era uno de esos días en los que sentía que su cuerpo no era más que una marioneta. Pararse firme, colgarse de su brazo, recibir palabras de felicitación.
—Sabía que harían un gran equipo juntos—dijo un hombre que no conocía. Por poco b