Habían pasado más de dos horas desde que el doctor había ingresado a la sala de operaciones y cada segundo de sentía como si fueran largas horas, sabía que su abuelo y Taylor lo observaban y lo dejaban ser. Su teléfono sonó luego de varias veces, miro el identificador. Contesto la llamada.
—Papi ¿Cuándo vendrá mami? —la voz de su pequeño sin duda se escuchaba aterrorizado, sintió como las palabras se atorraban en su garganta, la ansiedad estaba escrutada en todo su rostro, sus labios temblaron