Leah estaba indecisa sobre si entrar en el edificio e ir a verlo estaba agradecida por todo lo que había hecho por ella y no podía evitar sentir que realmente había sentimientos más de lo que había pensado; los había solucionado, pero se sentía acorralada entre lo que era correcto y lo que no, como ir a su casa sin avisar y aparecer como diciendo "Mírame acá estoy". Además, que en algún momento tendría que decirle: ¡Hey! ¿Sabes? tenemos un hijo en común.
Infló sus mejillas de manera ansiosa y