Jamás había tenido un trabajo tan fastidioso e irritable, sin duda algunas personas no eran amables, pensó ella. Sin duda prefería limpiar las mesas que aceptar las órdenes las personas por las mañanas solían ser desesperantes; todavía no entendía como Yexy la había convencido de suplantar la ese día. Aunque el pequeño Osmel necesitaba por hoy a su tía y sinceramente no podía negarse, más si aquello la mantenía alejada de la empresa luego de lo sucedido con Akira y la discusión con Fabio, el c