Luego de ordenar lo que cenarían, ambos se quedaron en silencio mientras ella contemplaba la vista él la observaba a ella.
— ¿Qué sucede? — le pregunto al verla suspirar fuertemente, no sabía porque saber que todo su dilema se debía a un idiota—, porque puedo ayudarte, sé que tal vez no puedo recuperar tu casa... pero podría ayudarte a encontrar una —menciono ofreciendo ese trato, aunque estaba de más decir que ya había arreglado para que el mismo banco les ofreciera una casa por el mismo mont