Salvador le había dado la mano a Audrey. Había notado que ella secaba el sudor de sus manos en su ropa y que luego apretaba sus dedos en sus piernas. Ella estaba realmente nerviosa, hasta él lo estaba y nada tenía que ver con ese niño.
-Por las semanas que pasaron desde Halloween en un ultrasonido tiene que revelarse...- El médico seguía hablando, pero Audrey solo pensaba que le harían un ultrasonido y ese revelaría si sus malestares se debían a su locura de una noche o no
-Audrey, el médico