Alondra se levantó temprano, preparó su propio desayuno y no hizo nada para Iker.
-¿Ya desayunaste?- Preguntó en lugar de saludarla
-Buenos días para ti también. Si, ya desayuné y debo irme- Miró su teléfono y le respondió el mensaje a Mauricio que ya estaba listo para acompañarla
-¿Y mi desayuno?- Creyó que ella lo había guardado en el refrigerador o tal vez en el microondas pero no había nada
-Muéstrame tus manos- El lo hizo extrañado- Están sanas, puedes prepararte tu propio desayuno. No