Afrodita seguía impresionada por lo que había ocurrido. Le había dado alegría ver a esos hombres en el suelo haciendo gestos de dolor. Ellos se merecían aquellos golpes porque del modo en que las habían tratado era inaceptable.
Audrey aún deseaba ver algunas cosas, pero Afrodita caminaba con temor de que alguien más pudiera interceptarlas.
-Deberíamos volver- Intentó que su amiga quisiera marcharse. Estaba asustada
-Aún no acabamos de comprar. Me dijiste que necesitabas jeans, ¿No te acuerda