Mielle observó a través de su cortina cómo el hombre salía de su auto luego de un largo día de trabajo y entraba a su casa, saludando a su esposa que estaba preparando la cena y dándole algunos besos mientras la abrazaba.
Había estado espiando durante unos días cuando descubrió quiénes eran sus vecinos y no tenía nada mejor que hacer, se sentía como una mirona pero era fascinante ver la vida normal de una familia perfecta.
Mientras seguía espiando a través de la cortina, Mielle no pudo evitar n