Mielle tomó un tragó profundo mientras se sentía sofocada en el grupo de chicas que hablaban. Quería regresar a su casa y a su cama.
“Mielle, ¡qué sorpresa verte aquí! Aunque, sinceramente, no puedo creer que hayas venido después de todo lo que ha pasado. ¿Cómo estás aguantando toda esta gente? Debe ser difícil después de lo de Gabriel.”
Mielle dirigió su vista a la persona que le hablaba y se encontró con una presencia no muy grata, allí estaba llegando Clara, la esposa de uno de los amigos de