Mielle miró a su Gabriel y pudo ver que estaba molesto pero no le importaba, no soltaría la botella de vino aunque él la matara con su mirada.
Se sirvió otra botella de vino e ignoró al colega de su marido y a su esposa en la cena de negocios que estaban teniendo, no le importó.
Gabriel observó el comportamiento de Mielle con una mezcla de irritación y fastidio. Odiaba cuando ella actuaba de esa manera en público, especialmente frente a sus colegas. Se reflejó mal en ambos, como pareja y como i