Capítulo 25.
Regresamos al castillo y les pedimos a un par de lobos en los establos que nos ayudaran a cargar los objetos que compramos mientras nosotras arrastrábamos a algunos espías maniatados.
Fue bastante divertido luchar contra ellos. La diversión hubiera durado más si no fuera porque en tres movimientos los dejé inconscientes; era una pena que Kara aún no supiera algunas técnicas, así no se habrían escapado los otros dos espías.
Como sea, estaba bastante felíz con los resultados.
-Princesa, ¿No pr