La confesión pública de amor de Damian hacia Livia lo cambió todo.
Aquel momento pasó a la historia como la emisión diurna con mayor audiencia de todos los tiempos. Sus nombres estaban de repente en boca de todos.
Pero, curiosamente, nadie sabía realmente quién era Livia. Su rostro nunca apareció en pantalla, no se reveló ningún detalle personal y, extrañamente, nadie parecía interesado en investigar más a fondo.
En Internet solo había un nombre —Livia— sin foto, sin antecedentes, sin identidad