Helena dudó al bajar del coche.
Los recuerdos de la noche anterior volvieron a cruzar su mente una y otra vez.
Aunque ya había salido hacía unos minutos, seguía de pie frente a la puerta del café, observándola desde la distancia. Se había preparado mentalmente desde que salió de la galería y durante todo el trayecto, pero ahora la duda comenzaba a invadir su corazón.
Una suave brisa acarició su cabello, intensificando el amargor en su pecho.
Había dos posibilidades: el perdón… o una nueva humil