Livia estaba sentada en la mesa de la cocina, comiendo fresas distraídamente, una tras otra. A su alrededor, los chefs se movían de un lado a otro preparando la cena, pero sus movimientos apenas la alcanzaban; miraba sin realmente ver.
Su relación con Damian había sido… sorprendentemente tranquila hasta ahora. Ya no era ese hombre frío e intocable de antes. Ahora le hablaba, como una persona real. Como un hombre. Y, sin embargo, Livia sabía bien que no debía hacerse ilusiones.
Mantenía su dista