Mundo ficciónIniciar sesiónSOFIA
No salí de la habitación.
No de inmediato.
El archivo se quedó en el escritorio donde lo había dejado, pero su peso no. Se quedó conmigo, asentándose en lo más profundo de mi ser, donde no podía ignorarlo ni fingir que era otra cosa.
Él lo planeó.
Las palabras no habían cambiado desde que las pronuncié







