Alizza se dirigió hacia el baño, tomó el teléfono e hizo una llamada.
—Aló.
—Señor, la señora Nicole y el señor Bruno siguen juntos.
—Eso ya lo sé.
—Ella está embarazada.
—Vaya, interesante, eso sí es nuevo, mantenme informado de todo lo que pase.
—Sí señor.
Alizza guardo el teléfono después de que aquel hombre corto la llamada, odiaba a ese hombre porque la obligaba a ser su espía, pero sabía que estaba dispuesto a desaparecer a Nicole y eso le agradaba.
Dos días después se reunían en casa de