Sara observaba complacida a la pareja, no dejaban de demostrarse el amor que se tenían.
—Faltan tan solo un par de meses para que tengamos en nuestros brazos a nuestro bebé, se que Santi pronto estará con nosotros y nuestra felicidad será completa. —Exclamó Bruno para después tomar la mano de Nicole y depositar un beso en ella.
En Italia, uno de los hombres de Sergio recibía una llamada.
—Señor, le llaman, es uno de los hombres que huyó con la señora Deborah.
Sergio se acercó de prisa, sonreía