La voz de ese hombre, sus rasgos, todo era idéntico a él. Pero no podía creerlo. Ciro jamás le dispararía. Se negaba a creerlo...
Mientras seguía en shock, una voz familiar cayó sobre ella desde arriba, retumbando en su cabeza confundida:
—¿Qué haces ahí tirada?
Paolo tenía el ceño fruncido. Verla sentada en ese rincón olvidado, con esa apariencia frágil, le estrujó el corazón. Su tono, aunque brusco, denotaba preocupación.
...
Cristina aún no se recuperaba de la impresión y miraba con ojos vac