Fue un viaje largo y hasta cansado, pero al fin habían llegado al bosque Avfa. Un bosque que estaba dividido en cinco partes, lleno de una neblina espesa y hasta oscura. El primer desafío de Rosseta era calmar al espíritu del agua y eso sólo lo conseguía si se sumergía en ella.
- No puedo dejar que vayas sola. - dijo Albuz al ver las lagunas de agua de mar verdes y hasta oscuras con rayos por dentro y sobre todo, al ver a un mar descontrolado que abrazaba con todo - tiene que ver otra forma de