Habían pasado seis meses desde que Amelia habia abierto su galería, ella se habia convertido en una leyenda en la alta sociedad. Todos la admiraban por su gran arte, Amelia pintaba con pasión, sus cuadros reflejaban felicidad y serenidad, sin dudas siempre producían placer a la vista.
Amelia estaba en su estudio mientras realizaba un hermoso dibujo de la ciudad durante las horas nocturna. Lo increíble era que Amelia pintaba solo lo que estaba en su recuerdo, hacia un hermoso día y ella tenia un