En cuanto Clemente abrió la puerta se encontró con el hermoso y delicado rostro de Wanda, ella lucía realmente hermosa. Tenía un vestido ajustado al cuerpo de color negro y que le llegaba hasta la mitad de sus muslos, el vestido tenía una sola manga que le llegaba hasta su puño. Ella lucía unos hermosos aretes de diamantes que combinaba a la perfección con su brazalete y su anillo mientras que su cuello lucía desnudo, un detalle que la hacía lucir fresca.
Clemente se quedó anonadado ante la gra