Natalia se puso roja de la ira, ella no soportaba sentirse juzgada por nadie y mucho menos por una jovencita como Wanda que aún no sabe nada de la vida. Ella intentó responderle, pero Wanda no le dio la oportunidad, en definitiva, no le interesaba seguir escuchando las justificaciones de Natalia las cuales lejos de ayudarla la hundían más.
Wanda salió de la oficina sin decir nada más y se fue a tratar de resolver sus propios asuntos.
En tanto Ángel también quería salir huyendo lejos de Natalia,