Pasó una semana desde que Amelia había sido secuestrada y mientras más pasaba el tiempo más asustada se sentía parecía que era imposible que ella pudiera escapar de ese lugar. Nunca la dejaron salir de la pequeña habitación además de que Lucy nunca cometió el error de dejar la puerta abierta y siempre había personas custodiándola.
Amelia pensó que ella debía ser un objeto de gran valor como para que esas personas la custodiaran tanto.
-Ni que fuera la corona de diamante de la familia real de In