Ángel logó salir temprano de la empresa y se dirigió a la casa de inmediato, él no podía esperar más tiempo para volver a ver a su dulce Amelia. Cuando llegó a la casa preguntó dónde ella se encontraba y de inmediato las sirvientas le dijeron que se encontraba en su estudio de pintura. Ángel subió directo y cuando abrió la puerta la vio de espalda aparentemente creando algo ya que estaba sentado frente a un lienzo y llevaba una paleta de pintura en su mano izquierda y en la derecha un pincel.
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