Amelia no consideró adecuado contarle sus problemas a Amarilis cuando ella ya estaba pasando, por tanto. Fue por ese motivo por el que Amelia había preferido guardas silencio y fingir que estaba bien para que Amarilis pueda ir a resolver sus asuntos sin culpa.
Amarilis subió a su habitación y antes de comenzar a prepararse para irse ella llamó a Ángel para decirle lo que le estaba pasando. Ángel entendió de inmediato la urgencia de Amarilis y aunque Amelia estaba mejor desde que Amarilis entró