Cuando llegaron a la oficina Ángel se sentó detrás del escritorio y permitió que Dariel se sentara en la silla del frente. Por algún motivo Dariel sentía que el ambiente en la oficina se sentía muy frio y la calidez que Ángel le había mostrado antes como su jefe se había espumado por arte de magia.
Dariel podía sentir el mal humor de Ángel, pero no era capaz de preguntarle nada ya que había escuchado del temperamento fuerte de su jefe en otras ocasiones. Sin embargo, esa era la primera vez que