31. Robando a la novia.
Antes del amanecer Verónica recibió un mensaje ya se había puesto en marcha el plan, debía intentar sacar a las siete de la mañana a los padres de Lorena de allí para que Adrian pudiera actuar, así que esta se levantó y vistió, cerró la puerta de la habitación con cuidado y fue a llamarles con la excusa de desayunar, los conocía y siempre se levantaban temprano así que pocos minutos después estos abrieron la puerta.
—¿Qué ocurre, niña?—, preguntó Sandra con mal humor, siempre le cayo mal aquell