30. No quiero perderte
Una vez salgo del salón llegó al estacionamiento sin saber a donde ir, miro a mi alrededor y pronto se une a mi Verónica que me abraza y me permite desahogarme, unos segundos más tarde llegan mis padres es claro que se sintieron fuera de lugar y realmente de no habernos seguido tendríamos que haber ido por ellos.
—¿Qué quieres hacer?—, me preguntó preocupada.
—Quiero irme de aquí, quitarme este vestido, tengo mucho en que pensar.
—De acuerdo, vayamos a un hotel y pidamos unas habitaciones, no t