100. La bendición de los dioses
Mientras nos dirigimos al hospital Arcandel se nota nervioso es claro que ésta situación es nueva para él y por todo lo ocurrido está aún más tenso, por mi parte estoy tan nerviosa que el tiempo del recorrido se me hace más largo de lo que realmente es.
— Creo que deberíamos llamar a tu esposo, como padre y la experiencia que viví de enterarme de último de lo que estaba ocurriendo, de que tenía un hijo, en fin.
— Le diré mañana, hay que dejarlo disfrutar su éxito con quienes valora, con su ar