Mundo de ficçãoIniciar sessão—Amo… no tan fuerte.
—¿Por qué? No me digas que te dan miedo las alturas.
—No… lento es mejor.
Vlad mantuvo el lento vaivén del columpio, idéntico al que ella tenía antes de interrumpirla. Sí, era mejor, pudo comprobar, con todo el cuerpo de Sam al alcance de sus manos, rozando el suyo en cada lenta subida. Ella inhalaba a través de sus rojos labios entreabiertos y sus piernas seguían firmemente apretadas. Para Vlad era tan claro qu







