Mundo de ficçãoIniciar sessãoDomingo por la tarde. Vlad se daba una ducha luego de su juego de golf con Evan. Debía haber estado muy aburrido como para finalmente acceder a ir y, como era golf, seguía aburrido. Le había ganado, por supuesto, pero era una victoria fría, insípida, intrascendente. Y, pese a su hastío, que no perdía oportunidad en verbalizar, Evan seguía insistiendo en invitarlo. A veces creía ver, bajo esa sonrisita socarrona, que ni él mismo se divertía, pero ahí estaban, caminando bajo el implac







