Mundo ficciónIniciar sesiónLa habitación de Vlad Sarkov estaba a oscuras. Su silueta se dibujaba contra la cortina. Hasta hace poco había estado mirando por la ventana.
Sam cerró la puerta tras de sí. No avanzó mucho más.
—¿Estás enfadada, Sam?
—No —dijo ella, soltando una risita.
—¿Estás ebria?
Volvió a negar y a reír también.
Vlad se le acercó a paso lento. Le rodeó la cintura. El aroma a alcohol que de ell







