Mundo ficciónIniciar sesión—¿Qué hacía esa mujer aquí? —preguntó Elisa, abotonándose la blusa.
—No sé ni me interesa. Hablaré con los guardias para que ya no la dejen entrar —dijo Vlad, rodeándola de la cintura.
Iba a besarla, ella lo esquivó.
—Debimos ir a tu habitación.
—Pero aquí es más divertido —aseguró él, con una perversa sonrisa mientras pasaba la mano sobre su escritorio—. Las camas son aburridas, son para dormir.
—M







