Kylie habló sin pensar, más que nada para que Reegan dejara de mencionar a Brown. —Te lo ruego, deja de contactar a mi madre.
Reegan soltó una suave risa ante lo que dijo Kylie.
—Sí, podrías hacer eso. Incluso te hicieron volver a la empresa por él, así que cambiar de departamento no es nada. Si quisieras, incluso podrías pedirle al presidente que me transfiriera—tienes su apoyo. Ese hombre poderoso que lo tiene todo —sus palabras mostraban un dejo de infantilidad por el resentimiento.
‘¡¿Qué?!