Entro en la habitación que había mandado a preparar especialmente para él, mientras lo revisa un médico que siempre ha trabajado con nosotros junto con una enfermera a la cual secuestramos en Albania antes de enrumbarnos hacia Rusia, su misión era mantener a Ecain con vida hasta que llegáramos a mi país y si no lo lograba podía considerarse muerta. Aquí seguramente es donde esperan a que diga que si Ecain moría no la mataría porque no era su culpa, pero soy una maldita alma rusa, si era o no su