Capítulo 47; Furia descontrolada.
No pudo imaginar jamás una peor manera de despertar.
Aquel grito la devolvió a la realidad. Isabdiella y Drew se miraron un poco asustados de haber sido hallados en una situación tan íntima.
—¿QUÉ ESTÁ PASANDO AQUÍ?— de acuerdo, su padre estaba enojado. No, su padre estaba realmente furioso. Ambos jóvenes bajaron de la cama para enfrentarse a un Zabdiel que mantenía su ceño fruncido, sus manos empuñadas y las aletas de su nariz dilatada. Nunca lo había visto así. Daba terror. Estaba mal, muy